Recortes en el agua

19 septiembre 2006

Cuando somatizamos nuestros problemas

Ese dolor de cabeza pertinaz, ese bultito de grasa nuevo en tu cuerpo, ese herpes en el labio, esa contractura muscular en la espalda, esa caída de pelo repentina, y otras muchas formas es a menudo la somatización de problemas que rondan nuestra mente.
A veces es estrés, a veces un asunto puntual, no siempre queremos enfrentarnos o asumir que tenemos que tomar una decisión, y termina por salir a flote a través de nuestro cuerpo, desviando la atención hacia algo físico que parece más grave, mejor ir al médico.
Los profesionales de nuestro cuerpo, naturópatas, convencionales, tratamientos alternativos, homeópatas, muchas veces no pueden dar con la tecla porque lo que necesitamos es un profesional de nuestra mente; un psicólogo, o un amigo.
Reconoce el problema que está en tu mente, enfréntate, toma una decisión, elige, tu cuerpo te lo agradecerá.

3 Comentarios:

Anonymous *P dice...

A menudo es el miedo al que dejamos crecer hasta límites cósmicos y ante tal volumen nos anonadamos. ¿Cómo voy a resolver todo este volumen de miedo?

El miedo se nos enrraiza dentro, lo abonamos con inmovilidad, con el quedarnos parados o petrificados.

El miedo interno es un fantasma, un globo; al que le doy aire y volumen al retirarme de él. Así crece y crece hasta dimensiones colosales. Esto nos anula la capacidad de reacción y lo sentimos como un pesado badajo dentro de nuestro ser, como una cadena que arrastramos y cada vez pesa más y le añadimos más peso y eslabones y ni pensamos que es posible desprendernos de ella y seguir caminando sin esa carga. El cuerpo con el tiempo se resiente y responde, pues lo somático no es mas que una respuesta, por donde el cuerpo tiene mayor debilidad en ese momento, el cabello, la piel, el estómago, el corazón...

Un cauce de vida si se atora, se acumula forraje y suciedades, se emponzoña y como cauce vital va muriendo. A lo mejor sólo hay que remover de cuando en cuando las estrecheces mentales para que fluya la vida y sus cosillas y no dejar que esas cosillas se fermenten y corrompan la vida y nos salgan los granos hasta detrás del alma.

3:04 p. m.  
Anonymous Fredy dice...

El miedo nunca es una buena respuesta, es mejor sentir reto, dejadez, provocación, desidia. El miedo paraliza, inmoviliza,cualquier otra actitud es un movimiento, que viene de una decisión, y eso es la vida, pura decisión, lo inmóvil no vive, vegeta.

11:19 a. m.  
Anonymous Anónimo dice...

Hay situaciones en las que nos permitimos autoengañarnos y perdernos el respeto, además de que nos lo pierdan los demás y sólo puedes conservar tu dignidad refugiándote en tus miedos. Yo sufro maltrato por mis hijos, por miedo a perderlos, porque sola no tengo nada.
Me gustaría reaccionar, salir, llevármelos pero no tengo fuerza ni alguien que me ayude con la carga, de dónde sacar voluntades?

11:29 a. m.  

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