Recortes en el agua

04 septiembre 2006

Dejemos de discutir por el tabaco

Es como cuando se produce un accidente de tráfico... ¿para qué discutir con el otro? Que lo arreglen los seguros, si no me gusta el seguro pues me cambio....
Así podría ser la evolución de los locales con la Ley antitabaco, no hay que discutir con el vecino, si el sitio está preparado para fumadores y usted lo es, pues entre, y si no fuma y le molesta el ambiente de fumadores, pues no entre en ese bar. Que este país tiene un índice de bares altísimo como para estancarse y no elegir otro.
Se puede prohibir fumar - decisiones salomónicas características de la incapacidad de establecer una organización más equitativa, y yo no fumo- en lugares obligatoriamente comunes, pero no en los de libre elección. Elija el bar, restaurante o local que le permita estar agusto, igual que elige la sala de cine donde se proyecta la película que le apetece ver.
Hay clientes para todos los locales y debería de haber locales para todos los clientes.

2 Comentarios:

Anonymous *P dice...

Me parece absurdo normalidad al extremo la vida. Para qué queda la libertad de elección, la de acertar la de equivocarse?

Permitimos tácitamente los puticlubes y a continuación les decimos que no pueden fumar. Absurdo!

Mañana me dirán que por mi bien, mi salud, mis hijos y no sé cuántos buenos veneficios más me prohiben fumar en mi casa y después podrán normalizar lo del joder y después la distribución del uso de tu tiempo y no sé cuantas sandeces más a normalizar.

Con tantos bares en este país y me los catalogan por metros cuadrados. Ahora los hosteleros tendrán que inventar o redescubrir los mini restaurantes, (menores de cien metros) para atender a la clientela fumadora que le apetece echar un cigarro tras una buena comida acompañada de su café o carajillo.
Claro que esta fórmula no serviría para las bodas o quizás si, haciendo mini bodas, (con número pequeño de invitados)...

Adviertame en la entrada del local, los precios que usted cobra, la forma de pago y si puedo o no fumar y déjeme usted a mi el elegir por qué puerta entro y por cuál no.

9:02 a. m.  
Anonymous Anónimo dice...

...y dentro de poco los llamamos paladares como en Cuba, para designarlos como locales con poca ayuda del Estado donde los dueños trabajan mucho por sacar adelante un negocio legal, y cuesta mucho sobrevivir por tanto...

1:15 p. m.  

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